PONERSE LA MASCARILLA NO ES DELITO

A MICRÓFONO CERRADO, opinión

12 abril, 2022

Afrontamos unas merecidas vacaciones con una gozosa nueva que sabe añeja; la noticia de las noticias que, en realidad, es una crónica: la crónica de una muerte anunciada, la del adiós de la mascarilla. Porque las mascarillas dejarán de ser obligatorias en interiores el 20 de abril, aunque el coronavirus no se haya ido, que no se ha ido. Y no parece que vaya a irse. En cualquier caso, la mascarilla se mantendrá en hospitales, residencias y transporte público.

Después de dos años, algunos nos habíamos habituado a ella, y nos va a costar desprendernos de tan minúscula prenda. Nos llega precisamente ahora esta liberación, cuando ya nos habíamos acostumbrado a reconocernos con la mascarilla puesta, y que incluso nos encontrábamos más atractivos que sin ella. Si usted también es uno de los nuestros, no se preocupe; si no quiere quitársela, no será delito; nadie le detendrá por llevarla puesta, ni le impondrán ninguna multa ni sanción alguna; al menos por el momento… Nunca se sabe con un Gobierno tan voluble, y 17 pequeños gobiernitos que juegan a ser más grandes unos que otros.

Con esta inquietud latente, en nuestra tierra murciana, experimentaremos una extraña sensación; si no hay contraorden, en Murcia viviremos la efusiva paradoja de un Bando de la Huerta con mascarilla y un Entierro de la Sardina sin ella. Aunque los del Entierro probablemente se la pongan en plan de guasa.

Sin embargo, bromas las justas; todavía no está para demasiadas guasas la cosa; la covid aún circula por nuestras calles, y no tiene intención de dejar de hacerlo. La hemos gripalizado, pero a ella le da igual. Cuando recojamos la cosecha de las vacaciones, veremos hasta qué punto estamos cerca de su final; o, por el contrario, del principio de otra ola. ¿La número…? Ni se sabe, ya se ha perdido la cuenta.

Aun así, después del Bando, diremos adiós a las mascarillas. A partir del 20 de abril, su uso en interiores dejará de ser obligatorio. Con esta medida, nos liberaremos de la última gran atadura sanitaria; y España se unirá, de este modo, a otros países que lo hicieron antes como Reino Unido, Francia o Alemania. Únicamente Portugal e Italia mantienen la obligatoriedad del ‘tapabocas’ en interiores.

No obstante, la pandemia no va a decir adiós al mismo tiempo que la mascarilla. La OMS no se cansa de advertirlo. Actualmente, este organismo llama la atención sobre tres nuevas mutaciones del virus: XD, XF y XE; la última de ellas es la más preocupante. Esta mutación es una combinación de Ómicron y su sublinaje BA.2, y se estima que podría ser la más contagiosa hasta la fecha. Más contagiosa incluso que la celebérrima ‘Ómicron silenciosa’. En un reciente informe de la OMS se explica que todavía se requiere una investigación más profunda sobre las nuevas mutaciones. De momento, XE se seguirá considerando una variante de Ómicron.

Mas, aleluya, llegó a Murcia (y a España entera) la gripalización del coronavirus; y la banalización de la enfermedad nos hará libres y felices. Aleluya, las mascarillas se caerán definitivamente, aunque nada es definitivo en nuestra mundanal existencia, después de Semana Santa; que sea para bien de todos… Pero, recuerden, no es delito ponérsela.