Los ecos de la manifestación de nuestros agricultores y ganaderos en Murcia todavía resuenan en calles y aceras. Más de 6000 personas y más de 500 tractores alzaron su voz a los cielos de Murcia este pasado miércoles. Y no les faltaban motivos, la lista de agravios no deja de aumentar: la electricidad y el gasóleo se han disparado un 35%, los fertilizantes un 50%; el precio medio del metro cúbico de agua se ha duplicado…

Y, por supuesto, hay que sumar la amenaza constante del recorte del Trasvase que sobrevuela sobre sus explotaciones. Paralelamente, las primas de los seguros agrarios suben al tiempo que curiosamente bajan sus coberturas. 

A todo esto, nuestros vecinos de Marruecos siguen ganando cuota de mercado en nuestra desunión europea, haciendo una competencia desleal a los productos de nuestra tierra. Y no son los únicos que deslealmente compiten con nosotros. Además, la nueva PAC llega con recortes y más obligaciones ambientales.

 

 

Por si fuera poco, nuestro campo envejece mientras diluvian tantos problemas de toda índole; 6 de cada 10 agricultores se habrán jubilado en la próxima década y no se vislumbra relevo generacional… E ingenuamente yo me pregunto que de qué habrá servido esta protesta, la enésima manifestación. ¿Las justas reivindicaciones del campo, serán atendidas? Sólo Dios lo sabe.

Y no será porque no hubiera políticos en la manifestación, salvo Podemos todos los partidos acudieron a ella. Y menos mal que no estaban convocados, porque no lo estaban; el objetivo de los promotores de la protesta era muy claro: que ninguna formación tratase de capitalizar la manifestación. Mas mucho me temo que si lo intentaron, todos lo intentaron… Si no, ¿qué hacían ahí?

Ay, los políticos… Al margen del campo, analizaremos en profundidad, entre otras noticias, el maremoto del Partido Popular, donde Casado, Ayuso y García Egea protagonizan un encarnizado enfrentamiento, que ha puesto en jaque a todo el partido, y que puede tener también sus repercusiones regionales. López Miras está a la expectativa, manifiesta su confianza en sus valedores, pero tampoco deja de mirar a la otra orilla… Por si acaso… Y por si acaso, también está Feijóo, ante la que podría ser su penúltima oportunidad.  La emoción está servida, el rompecabezas popular nos va a mantener en vilo, y amenaza con segar más de una privilegiada testa.

Saludamos ya a nuestro equipo de comentaristas:

 

 

 

 
 Antonio Imízcoz,
periodista y analista político
 
 
 Manuel Ruiz,
empresario, experto en agroindustria

 

 Javier Pérez,
abogado, empresario y nuestro especialista en temas hídricos
 
 

 

 

Ignacio Cerezuela,
analista político-económico