EL AUTOGIRO DE LA HISTORIA

EL AUTOGIRO DE LA HISTORIA

EL AUTOGIRO DE LA HISTORIA

14 junio, 2021

Hay historias con hache mayúscula. La del aeropuerto de Corvera tiene intrigas para llenar más de una decena de voluminosos tomos de la enciclopedia Espasa del dislate; el aeropuerto que no iba a costar un euro (y por desgracia así fue) ahora nos va a costar un pleito más: un pleito aberrante, el del nombre. Y si me apuran también el de los 8 apellidos murcianos. Una estrafalaria astracanada que nos ha de granjear una nueva e inmerecida mala imagen a nivel nacional e internacional. A este aeropuerto nuestro, todo le sale al revés. Y las vueltas que aún dará el autogiro del disparate hispánico. 

El consejero de Presidencia, Marcos Ortuño, anunciaba la semana pasada que el Ejecutivo regional llevaría a los tribunales al Gobierno de España con un recurso por la vía judicial administrativa ya que, entienden, el Gobierno central basa su rechazo al cambio de nombre del Aeropuerto de Corvera en un «informe ideológico», redactado por un historiador de cuyo nombre muchos ya no quieren acordarse.

En este sentido, surgen numerosas dudas. Como les decía el otro día, a veces la memoria, con ley o sin ley, se vuelve histérica. ¿Por qué el Gobierno rechaza el nombre de Juan de la Cierva para nuestro aeropuerto internacional?, ¿qué otra personalidad ha podido acaparar más méritos que él en el campo de la aeronáutica para que se le honre y recuerde en un aeródromo? Hasta hoy la figura de Juan de la Cierva, no implicaba rechazo alguno; ¿a qué viene ahora mirarse el ombligo?

En la Región y en España entera, en más de 80 años, nadie había puesto en tela de juicio al inventor Juan de la Cierva. Al contrario, proliferan las calles, becas, premios, colegios e institutos que llevan su nombre por toda la geografía nacional y nadie ha sentido vergüenza, ni el más mínimo pudor. ¿Qué ocurre entonces? ¿Por qué precisamente ahora?

La historia no es una ciencia exacta, nunca lo fue; ni lo podrá ser tampoco en la mal llamada sociedad de la información. En consecuencia, si afinamos la mirada, la práctica totalidad de los personajes históricos mostrarán evidentes e incluso paradójicos claroscuros. Y también los tiene el insigne Juan de la Cierva.

Una cuestión sobrevuela el cielo de Corvera: ¿Participó de la Cierva en la organización del Alzamiento? Para algunos historiadores está comprobado, otros lo discuten y lo rebaten. Pero lo que nadie pone en duda es la singular genialidad del inventor del autogiro, precedente directo del helicóptero, y de un mundo como el nuestro lleno de hélices.

De la Cierva es un ingeniero que prestigia a la Región y a España. De tal modo, en muchos años no ha habido ni un atisbo de polémica sobre su inmensa relevancia internacional. Y no lo hubiera habido ahora, si no se hubiera buscado ex profeso. Muy pocos personajes públicos superarían un examen de este rigor. No lo superaría, ni el propio Adolfo Suárez.

Extremando esta situación al más puro absurdo, se podría exigir que el aeropuerto de Barajas dejara de llevar el nombre de Adolfo Suárez por su relación con el franquismo. A sus destellos democráticos, le precedieron densas sombras en el final de la dictadura, que le llevarían a culminar su carrera en el antiguo régimen como secretario general del Movimiento.

Antes sería Gobernador Civil de Segovia en pleno franquismo (1968), procurador en las Cortes franquistas, director General de Radiodifusión y Televisión de 1969 a 1973 y presidente de la Empresa Nacional de Turismo de 1973 a 1975. Y ya, en los estertores del franquismo, durante el primer Gobierno de la Monarquía, todavía presidido por Carlos Arias Navarro, sería nombrado ministro secretario general del Movimiento, y ése era un cargo que no se le daba a cualquiera, y menos en aquellos momentos de acerba incertidumbre. Después, ya saben lo que ocurrió; la Historia haría sus juegos malabares y le convertiría en el adalid de nuestra democracia. Pero antes fue lo que fue. Ni más ni menos.

En suma, la historia tiene muchas vertientes y sus protagonistas alternan tinieblas entre periodos de luminosidad. No negamos los méritos de Suárez; pero sin duda De la Cierva los tiene en grado sumo, y nadie se los debe hurtar; está a la altura de los más grandes inventores, como nuestro Isaac Peral. Al submarino, reciente y solemnemente botado, al menos le han puesto el nombre de Peral sin mayores sarpullidos; y por fortuna, nadie ha sacado ningún informe en contra. (Al menos hasta este ‘ahora’ tan volátil como incierto). Con la descomunal concatenación de problemas que asolan esta tierra de María, nos buscamos uno que no teníamos…

Sin embargo, al parecer esto no se iba a parar aquí. Se barruntaban más cambios en denominaciones muy llamativas. Así el Ministerio de Ciencia la semana pasada anunciaba oficialmente que los Premios Nacionales de Investigación dejarían de lucir nombres de científicos e investigadores tan indiscutibles como Ramón y Cajal o el propio Juan de la Cierva.

Empero, de humanos sabios es rectificar: finalmente el Ministerio mantendrá los nombres de científicos en los premios de investigación. Mas es una rectificación con sordina; ante la avalancha de las críticas recibidas desde la Comunidad Universitaria y del ámbito de la Ciencia en general, aparentemente dan su brazo a torcer, aunque todavía no se asegura si Juan de la Cierva o Ramón y Cajal conservarán sus nombres en estos galardones.

¿Nos estamos volviendo locos?, ¿o sencillamente imbéciles? Tal vez sea un problema de altura, de mal de altura; quizá el autogiro de De la Cierva haya subido demasiado alto para tantas bajezas humanas, que se arrastran por el barro mientras creen que vuelan.

EL AUTOGIRO DE LA HISTORIA

 LA DESESCALADA QUE VIENE

 LA DESESCALADA QUE VIENE

10 junio, 2021

Estamos emprendiendo una desescalada que nos tendría que llevar al fin de esta pesadilla. No sé si es demasiado prematuro para relajar al máximo las escasas restricciones todavía en vigor; pero parece que ya podemos aspirar a una especie de normalidad, que ni será nueva, ni tampoco será muy normal. Porque la sombra de la pandemia todavía es muy alargada. No quisiera recordar que la anterior desescalada estival acabo en un monumental descalabro, y que todavía estamos penando las alegrías navideñas que tanto dolor esparcieron a lo largo y ancho de la geografía nacional.

De entonces a ahora, la diferencia es notable; porque en el verano pasado no disponíamos de vacunas; y en Navidad, sólo conformaban una esperanzadora posibilidad, que tardaba en llegar. En vísperas de este verano, en cambio, la vacunación progresa adecuadamente en toda España. Sin embargo, existen nuevas variantes muy agresivas como la brasileña, la india o la sudafricana (y no serán las últimas en aparecer), cuyas repercusiones todavía son impredecibles.

En este mismo programa, Pedro Aparicio, catedrático de Inmunología de la Universidad de Murcia nos advertía de que ya se ha detectado que la vacuna de AstraZeneca no protege frente a la mutación sudafricana. Es sólo un aviso a navegantes, porque en esta aldea global, Sudáfrica es vecina de todo el orbe, también es vecina nuestra. Por fortuna, la penetración actual de la variante sudafricana en nuestro continente es muy baja.

Mas, el factor que podría torcer enrevesadamente el guion de este drama que ya dura 15 meses, sería la hipotética aparición de nuevas cepas tan diferentes al virus original que fueran capaces de infectar tanto a personas que ya han pasado el covid como a las vacunadas. De momento, esto suena a ciencia ficción, pero también lo parecía al principio la irrupción del covid en nuestras vidas…

Por otra parte, resulta patente que el mayor riesgo no está en Europa sino en el Tercer Mundo sin vacunas; sería utópico pensar en una inmunidad de grupo, en un universo tan interconectado, sin que la inmensa mayoría de los países pobres estén vacunados

Aunque fuera sólo por nuestro propio interés, por puro egoísmo, deberíamos volcarnos con el Tercer Mundo; el riesgo de que la población sin inmunizar pueda propiciar nuevas y más agresivas variantes supone una amenaza que no se debería descartar. ¿Hasta qué punto la Comunidad Internacional este asumiendo este reto? Éste es el quid de la cuestión.

Ante tan colosal desafío, nuestras disputas provincianas quedan en flagrante evidencia. Tanto es así, que en nuestro pequeño paraíso español y en nuestra benditamente soleada Región, seguimos discutiendo con ardor sobre desescaladas, y echándonos los trastos a la cabeza, que es el deporte nacional desde tiempos inmemoriales.

A pesar de todo, la fiesta de la desescalada la vamos a vivir, querámoslo o no, de un confín a otro de nuestra española tierra. Y las mascarillas pueden volar por los aires… Y también muchas vidas. Sin embargo, unos cien mil españoles (entre ellos, más de 1.600 murcianos) ya no la podrán celebrar. Pero, en realidad, ¿qué estamos celebrando…?

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“LA CONFIANZA NO DEBE CONFIARNOS”

“LA CONFIANZA NO DEBE CONFIARNOS”

01 junio, 2021

La semana pasada ya el BBVA nos traía buena nuevas en cuanto a una cuasi inmediata recuperación económica de la crisis económica derivada de una pandemia, que no obstante está lejos de haber dicho su última palabra. Según el estudio del BBVA, la actividad en Murcia podría crecer un 5,5% en 2021 y un 6,5% en 2022. De confirmarse estos pronósticos, el PIB regional, al final del próximo año, se situaría casi un punto y medio por encima del nivel de 2019. Y la economía murciana crearía unos 36.000 nuevos empleos entre el final de 2019 y el de 2022.

Esta semana ha comenzado bajo similares perspectivas; el turno le ha correspondido a la Cámara de Comercio de Murcia, que nos ha aportado por fin un halagueño Indicador de Confianza Empresarial. De este modo, su célebre ICE recupera el signo positivo, y alcanza los tres puntos en el segundo trimestre de este año. Se trata de un cambio de tendencia y una vuelta al signo positivo tras cuatro trimestres de cifras en negativo. Tanto es así que, si echáramos la vista atrás, comprobaríamos la profundidad de la sima de dónde empezamos a emerger.  Porque, incluso en el primer trimestre del año, el ICE todavía se situaba en el -14,5, el segundo registro con el descenso más acusado después del histórico batacazo del -39,4 de hace un año, justo cuando la crisis del coronavirus se hallaba en su apogeo.

La Cámara ha encuestado a unas 200 empresas de la Región, y ha valorado los resultados obtenidos durante el primer trimestre del año y sus previsiones de cara al segundo sobre los principales parámetros de la actividad empresarial. Y, sorprendentemente, “todos los datos son positivos”, destacó este lunes el presidente de la Cámara, Miguel López Abad. “Son noticias muy agradables de dar tras más de un año de datos negativos”, subrayó.

López Abad considera que la vacunación, la bajada de mortalidad y de afectados por el virus y la relajación de las medidas preventivas de salud son las principales causas de este repunte. Así un 27% de los empresarios estiman que la cifra de negocio aumentará en este trimestre,

En cuanto a los exportadores, un 14% asegura haber incrementado sus ventas en el exterior en el primer trimestre y un 19,4% cree que estas crecerán hasta la mitad del año.

Al parecer,  la recuperación ha venido para quedarse. Señala, asimismo, López Abad que “entre los ciudadanos hay una evidente aspiración a recuperar la normalidad en sus vidas, lo que supone un estímulo al consumo y a la actividad empresarial”. Sin embargo, esta visión optimista de la economía expresada en el Indicador de Confianza de la Cámara de Comercio, lo es en menor medida en lo que se refiere a la creación de empleo. Factores como la ‘contra-reforma laboral’ o las subidas de impuestos podrían frenar la contratación.

Ante esta coyuntura, el presidente de la Cámara de Comercio advirtió de que no es el momento adecuado para una subida de impuestos ni mucho menos para derogar la reforma laboral. López Abad aboga, como abogamos humildemente desde esta tribuna de las ondas, por reforzar las medidas de estímulo económico, cuando ya se vislumbran en el horizonte los eufónicos fondos europeos Next Generation, que esperemos sean pronto una realidad más que un deseo.

Pero de esos 140 mil millones, ¿cuántos arribarán a nuestros lares regionales? ¿Qué atractivos proyectos estamos preparando para conseguirlos? ¿Desaprovecharemos esta gran oportunidad histórica?  Al margen de indicadores favorables, que empiezan a proliferar en torno a nuestra Región, nos jugamos el ser o no ser en el reparto de los fondos de la llamada Próxima Generación.

Mas ya empiezan a sonar los tambores de guerra, que pueden dejar pequeña, la del agua. Ser o no ser,  “To be or not to be next generation”,  he ahí la cuestión, a la que ni el mismísmo Hamlet sabría dar respuesta. Aunque parezca asombroso (y resulte humillante), en este país (y también en esta Región), somos capaces de quedarnos anclados en los agostados fondos de generaciones pasadas.

EL AUTOGIRO DE LA HISTORIA

«AUGURIOS Y AUGURES»

«AUGURIOS Y AUGURES»

Al mismo tiempo que avanza la vacunación, y remite -aunque no acabe de irse- la pandemia, empiezan a llegar señales de que también la crisis económica está retrocediendo. En este sentido el BBVA Research va más allá todavía, y prevé que la Región supere en 2022 el nivel de PIB pre-Covid, lo cual de cumplirse constituiría una excelente y casi diría que inesperada noticia. Que, en tan corto espacio de tiempo, recuperemos los niveles pre-pandemia, hace apenas un trimestre nos hubiera parecido cosa de magia… de magia negra.

Pero hete aquí, que, según las previsiones de BBVA Research, la actividad en Murcia podría crecer un 5,5% en 2021 y un 6,5% en 2022. De confirmarse estos pronósticos, la economía murciana crearía unos 36.000 nuevos empleos en el periodo 2019-2022. Y el PIB regional, al final del próximo año, se situaría  casi un punto y medio por encima del nivel de 2019.

Como no podía ser menos, el consejero de Economía, Javier Celdrán, no cabía en su gozo al conocer este informe. El titular de Hacienda recalcó que el BBVA revelaba que la Región de Murcia “está siendo una de las comunidades que mejor está soportando la grave crisis social y económica causada por la pandemia”.

Pero hasta el propio Celdrán observó serios problemas que podrían frustrar tan felices predicciones. Porque la reactivación puede estar muy condicionada por variables que van a tener una decisiva influencia en el crecimiento, como el sistema de financiación autonómica (tan injusto con nuestra Región), o la guerra del agua, que puede frenar en seco (y no es un juego de palabras) a un sector clave como el agroalimentario.

En suma, no intentemos vender la leche antes de ordeñar la vaca. Las del BBVA son sólo predicciones y augurios; buenos, pero augurios… Y augures tiene la Santa Madre Economía, muchos de ellos yerran el tiro con desusada alegría y, si no dan en la diana, siguen tan felices sus económicas majestades elaborando sesudos pronósticos, que unos se cumplen y otros no. Como los pimientos de padrón; estas últimas predicciones, al menos, hacen que nos pique la curiosidad.

Veremos si aciertan, entonces el picor será más dulce que nunca. Aunque yo no las tengo todas conmigo; porque podemos crecer como nunca, y seguir como siempre… 

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“LA MINISTRA DEL ‘MIEDO’ AMBIENTE”

“LA MINISTRA DEL ‘MIEDO’ AMBIENTE”

25 de mayo, 2021

 Este lunes 24 podría haber sido el día D, tendría que haberlo sido. Nuestros regantes y sus tractores deberían haber tomado libremente las calles de Madrid en la gran manifestación en defensa del trasvase Tajo-Segura. Realmente ésa tendría que haber sido la noticia; y así habría sido, de no haber mediado tantas trabas, tantas que la manifestación sufrió tamaños impedimentos, que la llevaron al límite; el ínclito delegado de Gobierno en la comunidad madrileña, a sabiendas, puso en serios apuros a una protesta estentórea que reunía a regantes de nuestro Levante, convocados por el Círculo del Agua.

Los momentos de mayor tensión se vivieron cuando la Delegación del Gobierno impidió, en un primer momento, la salida de vehículos por incumplir las condiciones de la convocatoria. El sindicato de regantes había solicitado autorización para una protesta con la participación de mil turismos, un tractor, una cosechadora y ocho camiones frigoríficos, pero se habían dado cita más de 200 camiones, autobuses y tractores, amén de más de dos mil coches. Finalmente, se llegaría a un pacto in extremis para que participaran una decena de camiones. En total, emprenderían la marcha, tras mil y una negociaciones, los camiones de la discordia, junto a otros diez tractores, dos mil coches particulares y una treintena de autobuses.

Pero lo de menos es el número de vehículos que, al final, pudieron hacer rugir sus motores o sus cláxones en el asfixiante asfalto madrileño; lo trascendente es el clamor de los regantes murcianos, alicantinos y almerienses, que se unieron en único grito en pos de justicia para una infraestructura que tanta riqueza ha creado en los últimos 42 años en nuestro Sureste y, por extensión, en toda España. No se olvide, ni por un instante, que esta infraestructura inyecta más tres mil millones de euros a la economía española y genera más de cien mil puestos de trabajo directo, y otros tantos indirectos.

 Con estos datos en la mano, poner en riesgo su viabilidad sólo cabe en mentes muy estrechas. De facto, en nuestro Levante existe un consenso cuasi universal en defensa del trasvase. Otra cosa muy distinta es lo que ocurre en las altas esferas políticas, donde anida una ministra de medio ambiente o de transición ecológica (como se dice ahora), que se ha transformado en la misteriosa ministra del ‘miedo ambiente’, por el temor que está infundiendo a borbotones entre nuestro sector agrario, que ni la entiende ni la comprende. Una actitud la de doña Teresa que parece derivada de un odio extraño hacia nuestros regadíos, que ni ella misma se explica. Las reformas de las reglas de explotación del trasvase y el aumento del caudal ecológico, que ella defiende con tanto ardor, podrían dar al traste definitivamente con tantos años de esfuerzo, con tantos años de prosperidad y de éxito.

 Porque la economía al trasvase debida ha supuesto un éxito sin parangón, y ha marcado un antes y un después para la Región de Murcia y el Levante español. Mas si se siguiera por esos derroteros, estaría en riesgo la propia subsistencia económica del Sureste. Sin el trasvase, el futuro se torna pasado en nuestro Levante. Sólo hay que recordar el erial levantino de hace medio siglo…

 ¿Queremos volver a él? Sra. Ministra escuche el rugir de nuestro campo y, de paso, consulte con su señor Ministro de Agricultura y sus correligionarios murcianos, alicantinos y almerienses. Seguro que aún estamos a tiempo de rectificar. Y ya se sabe que rectificar es… de humanos, de fieramente humanos.