“PINCHAMOS MÁS QUE NADIE”

Vamos de vacuna en vacuna, buscando la luz de la anhelada inmunidad de rebaño. Mas a este paso, se van a quedar muchos corderos por el camino…Y ya veremos qué ocurre a partir de ahora ante la desorbitada incertidumbre que generan la vacuna de Oxford AstraZeneca, y la estadounidense Jensen de Johnson and Johnson. Pero al margen de contraindicaciones ajenas, están las propias que debieran preocuparnos más.

Cómo se explican, si no, los colosales errores que se han venido sucediendo en el sistema regional de citas. Así, por ejemplo, el martes apenas 300 murcianos se personaron en el Palacio de los Deportes de la capital, cuando teóricamente se había convocado a más de 2.000. Por contra, este jueves, bajo una lluvia pertinaz, en la  explanada que circunda el estadio Enrique Roca, decenas de personas de entre 75 y 79 años aguardaban, con paciencia franciscana,  su turno para recibir, como agua de mayo (o de abril), la primera dosis de la vacuna de Pfizer, una de las más deseadas.

En verdad, el sistema que aplica la Consejería está generando dudas y confusión desde los inicios de la campaña. De este modo, en Semana Santa, los mensajes se remitieron en numerosos casos con menos de 24 horas de antelación. Algunos de los murcianos que los recibieron llegaron a creer que no eran auténticos; otros pensaron que eran una broma.

Y no estamos para bromas;  en otras ocasiones, el bienaventurado ‘SMS’ no llegaría nunca a buen puerto, porque la propia Consejería ha reconocido que disponía de “datos desactualizados”. Para más inri, aunque se insiste en que no se vacuna sin cita previa, el Ayuntamiento de Puerto Lumbreras (y me aseguran que no fue el único) se vio en la obligación de hacer la semana pasada un llamamiento urgente por las asociales redes para que acudieran ciudadanos de 60 a 65 años ante la escasa afluencia.

Al cabo de muchos fallos e incongruencias, se ha decidido echar marcha atrás y recurrir al método más avanzado que el universo mundo conoce desde el siglo XIX: el teléfono. La Consejería de Salud intensificará  desde esta semana el dispositivo de llamadas para citar a los sufridos usuarios, que somos todos.

 La meta no puede ser más loable: despejar las dudas, desterrar los bulos e incrementar el ritmo de vacunación. El consejero de Salud sostiene que es más seguro y da más garantías convocar a los usuarios a través de una simple llamada telefónica porque se puede captar “el feedback”, la aceptación o no de la cita.  

 

Hipólito Martínez, director y presentador del programa

 O dicho al itálico modo, se trata de evitar hipotéticas incompetencias que puedan provocar daños irreparables. No se olvide que cada día que se retrase la vacunación supone un riesgo más que tienen que  sumir los ciudadanos que están a la espera de la ansiada inyección. Para 1.600 murcianos, en cualquier caso, lamentablemente ya será demasiado tarde.  

Como pueden comprobar, todo está organizado y bien organizado. Empero al margen de errores puntuales (quiero pensar que son errores puntuales que no han de repetirse), sí que es descorazonador el  comprobar que todavía viajamos en el furgón de cola en cuanto a vacunación se refiere. La Región sigue siendo la autonomía con menor número de dosis administradas en relación a las recibidas; y,  asimismo, con menos población de entre 70 y 79 años protegida con al menos una inoculación. A nuestra Comunidad, han llegado 403.365 dosis en total, de las que se han administrado 318.242 (el 78,9%).  En el conjunto del país, el porcentaje roza el 90%. A su vez, el 24,7% de los murcianos de entre 70 y 79 años han recibido el primer pinchazo, frente al 37,9% de media en esta España nuestra. Aún así habrá quien piense que pinchamos más que nadie… Y seguramente no les falte razón.

En Frecuencia Murcia Económica hoy nos acompañan:

 

Pedro Juan Martín, economista, profesor de la UMU, experto en márketing y antropólogo


Ignacio Cerezuela, delegado de la tecnológica Nunsis, analista político-económico

Nacho García, politólogo, especialista en estrategia y comunicación


Carlos Barrera, profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra. “Por decir algo”,  su prestigiosa columna de análisis vuelve a nuestra sintonía